Liquidez y recompras siguen apoyando al S&P 500, pero dejan señales que vigilar

Los mercados mantienen una estructura alcista en buena parte de los principales índices, pero el debate relevante no está únicamente en si una vela semanal es positiva o si se alcanzan nuevos máximos. Cuando intentamos valorar si un ciclo alcista puede estar acercándose a su final, conviene observar también qué factores han sostenido esa subida durante los últimos años.

En este caso destacan dos: la liquidez disponible en la economía estadounidense y las recompras de acciones realizadas por las propias compañías. Ambos factores han acompañado de cerca al comportamiento del S&P 500 durante los últimos ciclos. De momento, ninguno ofrece una señal clara de deterioro estructural, aunque sí aparecen cambios que tendremos que seguir.

Al mismo tiempo, los gráficos mantienen diferencias importantes. Europa conserva fortaleza, el Nasdaq ha recuperado una referencia relevante y el S&P 500 intenta romper su lateral, pero algunas divergencias y la falta de volumen aconsejan no dar nada por confirmado todavía.

En el siguiente vídeo puedes ver el análisis completo de los gráficos y la explicación de las principales señales de la semana.

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Claves de la semana

La M2 continúa aumentando: por ahora no aparece una señal clara de retirada de liquidez de la economía.

El drenaje de la Reserva Federal no ha impedido las subidas: la reducción de los repos ha ayudado a compensar parte de ese efecto.

Las recompras siguen siendo un catalizador importante: habrá que comprobar si las grandes tecnológicas pueden mantenerlas mientras aumentan sus inversiones en inteligencia artificial.

Los índices mantienen fortaleza, pero no sin dudas: DAX, Nasdaq y S&P 500 han mejorado, aunque necesitan confirmar las rupturas recientes.

Petróleo y oro llegan a referencias decisivas: el primero continúa sobre su media de 70 sesiones y el segundo intenta revertir una señal bajista de medio plazo.

Lo que más me ha llamado la atención

Cuando se habla del posible final del ciclo alcista es fácil centrarse en una caída puntual, una divergencia técnica o unas sesiones de elevada volatilidad. Sin embargo, si queremos diferenciar una corrección normal de un deterioro más importante, merece la pena vigilar los factores que han proporcionado gasolina al mercado durante los últimos años.

Dos de los más importantes han sido la liquidez y las recompras de acciones.

La M2 mantiene todavía una tendencia ascendente. No deberíamos interpretar una caída puntual de un mes como una señal definitiva. Lo verdaderamente relevante sería observar durante varios meses una estabilización prolongada o una reducción de la cantidad de dinero en circulación. Esa sí sería una señal que podría empezar a cambiar el escenario.

Las recompras plantean una duda diferente. Las grandes tecnológicas han sido protagonistas de la subida de los índices estadounidenses y, al mismo tiempo, han destinado importantes cantidades de capital a comprar sus propias acciones. Ahora muchas de ellas necesitan aumentar considerablemente sus inversiones en inteligencia artificial.

Eso puede reducir el excedente disponible para recompras. No significa necesariamente que el mercado tenga que caer, porque esas inversiones podrían generar crecimiento futuro. Pero sí podría desaparecer parte de uno de los catalizadores que más ha contribuido al avance de las cotizaciones.

Por eso, más que intentar anticipar el final del ciclo, conviene esperar a comprobar si estos dos motores comienzan realmente a deteriorarse.

Liquidez: la M2 todavía no da una señal negativa

La primera referencia es la M2, utilizada como aproximación a la cantidad de dinero disponible en la economía. Cuanto mayor sea esa liquidez, mayor capacidad existe para que parte de ese dinero termine llegando a los mercados financieros.

El comportamiento de los últimos años muestra una relación interesante con el S&P 500. En 2020 la M2 aumentó con mucha intensidad y los mercados iniciaron una fuerte recuperación. En 2022 comenzó a reducirse la liquidez y el S&P 500 entró en una corrección importante.

La situación empezó a cambiar a finales de 2023. La M2 recuperó una tendencia ascendente y el S&P 500 volvió a avanzar hasta nuevos máximos.

Actualmente esa señal no se ha deteriorado. La liquidez continúa creciendo y no existe, por ahora, un periodo prolongado de contracción.

Esto no significa que cada aumento de la M2 provoque automáticamente subidas en bolsa. La utilidad está en observar el ciclo. Una reducción durante varios meses, acompañada además de deterioro económico y de caídas en los índices, tendría bastante más relevancia que cualquier movimiento puntual.

De momento, esa señal de alerta no ha aparecido.

Reserva Federal y repos: cómo se ha compensado el drenaje

La situación resulta más interesante cuando comparamos la M2 con el balance de la Reserva Federal.

Después de la gran expansión iniciada en 2020, la Reserva Federal comenzó a reducir progresivamente la liquidez que había inyectado. Sin embargo, el S&P 500 siguió avanzando. A primera vista puede parecer una contradicción: si la Reserva Federal retira dinero y la liquidez resulta tan importante, ¿por qué los mercados han seguido subiendo?

Parte de la respuesta puede encontrarse en los repos.

Durante los años de mayor liquidez, las entidades financieras mantenían grandes cantidades de dinero excedente depositadas temporalmente en la Reserva Federal. Desde 2023 ese volumen se ha reducido de forma muy considerable.

Eso significa que un dinero que anteriormente permanecía inmovilizado ha dejado de hacerlo. No implica que todo haya terminado directamente en acciones: también puede dirigirse a bonos u otros activos. Pero sí ha permitido que más liquidez permanezca disponible dentro del sistema financiero.

De esta manera, la reducción de los repos ha servido como una especie de colchón frente al drenaje realizado por la Reserva Federal.

El problema es que ese colchón está prácticamente agotado. Si en el futuro fuese necesario realizar una nueva retirada importante de liquidez, por ejemplo ante otro episodio inflacionista, esta vía tendría mucho menos margen para compensarla.

Esa será otra señal que convendrá vigilar si el contexto económico cambia.

Recompras de acciones: el segundo motor del mercado

El segundo factor son las recompras de acciones realizadas por las propias compañías del S&P 500.

Cuando una empresa genera un exceso importante de liquidez puede destinarlo a diferentes usos: invertir en el negocio, reducir deuda, realizar adquisiciones, repartir dividendos o recomprar sus propias acciones.

Las recompras reducen el número de títulos disponibles en el mercado y, al mismo tiempo, generan una demanda adicional sobre la cotización. Durante los últimos años han representado una fuente importante de apoyo para las bolsas estadounidenses.

La relación con el S&P 500 también ha sido visible durante las correcciones. En 2020 las recompras se redujeron de forma brusca coincidiendo con la caída de las bolsas. Algo parecido sucedió durante la corrección de 2022.

Hasta finales de 2025, sin embargo, las compañías continuaban manteniendo niveles elevados de recompras mientras los índices seguían alcanzando máximos.

La duda aparece ahora con la inteligencia artificial.

Las grandes tecnológicas están realizando inversiones muy importantes y parte del dinero que antes podía destinarse a recompras tendrá que financiar centros de datos, infraestructuras y otros proyectos relacionados con IA.

Si estas inversiones generan posteriormente un fuerte crecimiento del beneficio, el cambio no tendría por qué ser negativo. El problema surgiría si disminuyen las recompras sin que ese nuevo gasto se traduzca todavía en suficiente crecimiento.

Las expectativas apuntan a niveles muy elevados de recompras durante 2026, pero una cosa son las previsiones y otra lo que finalmente se ejecute. El dato acumulado al cierre del ejercicio será especialmente relevante.

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IBEX 35

El IBEX 35 mantiene una tendencia claramente positiva. Durante prácticamente toda la semana ha avanzado cerca de la banda superior de Bollinger y todavía no aparece una señal en el corto plazo que permita hablar de un deterioro serio.

Las velas del jueves y del viernes dejaron algo menos de fortaleza al cierre de las sesiones, pero el índice continúa por encima de sus principales medias y cerca de máximos históricos.

En el gráfico semanal existe una divergencia entre precio y RSI, aunque todavía no resulta preocupante. La zona que adquiriría importancia en un deterioro más profundo aparece alrededor de 16.500-16.600 puntos. Mientras el corto plazo siga mostrando fortaleza, esa divergencia continúa siendo únicamente una advertencia.

El gráfico mensual refuerza esta lectura. Agosto ha comenzado marcando nuevos máximos y el RSI se encuentra alrededor de 82, reflejando todavía un impulso muy elevado.

El Volume Profile añade una referencia interesante en torno a 19.300 puntos, donde se concentra una zona importante de negociación. Una eventual corrección podría encontrar ahí soporte. El riesgo aumentaría si esa zona se pierde, porque por debajo aparece un tramo con mucha menos acumulación de volumen.

DAX

El DAX también ha marcado nuevos máximos históricos, aunque algunas velas diarias dejan más dudas que el propio nivel alcanzado.

Durante varias sesiones el índice consiguió marcar máximos durante el día, pero terminó cerrando claramente por debajo. Esas mechas superiores indican cierta retirada de fuerza a medida que avanzaba la sesión y aconsejan prudencia antes de considerar confirmada la ruptura.

La lectura semanal es mejor. El DAX parece estar superando el lateral anterior y aproximándose a la banda superior de Bollinger.

La clave para las próximas semanas no es que continúe subiendo con mucha intensidad. Sería suficiente con mantenerse cerca de esa banda y permitir que siga abriéndose. Si aparece una corrección rápida y el precio se aleja claramente, la banda podría volver a actuar como resistencia.

El gráfico mensual también mejora. El RSI ha regresado a la zona de 70 y los máximos históricos continúan avanzando. El escenario es positivo, aunque todavía debe consolidarse.

DJI

El Dow Jones mantiene una estructura de largo plazo claramente más sólida que las dudas que aparecen en algunas velas diarias.

En el corto plazo está encontrando resistencia al intentar regresar al canal alcista anterior. Durante la semana tampoco consiguió cerrar de forma consistente cerca de la banda superior de Bollinger, lo que indica que todavía falta algo de impulso.

La zona próxima a 54.350 puntos aparece como una referencia superior dentro del movimiento actual.

El gráfico semanal muestra también cierto rechazo desde la banda superior, mientras que el volumen propio del mes de agosto sigue siendo reducido. Para romper máximos con fiabilidad sería preferible observar una mayor participación.

La situación cambia cuando pasamos al mensual. El RSI se sitúa alrededor de 74 y la divergencia previa ha quedado rota. Esa es una señal de fortaleza relevante para el medio y largo plazo.

Por ahora, una eventual corrección no implicaría automáticamente un cambio de ciclo. Primero deberían aparecer señales de debilidad que ahora mismo no existen en el gráfico mensual.

NASDAQ

El Nasdaq era uno de los índices que más dudas había dejado durante las semanas anteriores después de perder la media móvil de 70 sesiones. Esa ruptura había sido especialmente relevante porque movimientos similares precedieron a correcciones importantes en 2025 y a comienzos de 2026.

Esta semana la situación ha mejorado.

El índice ha recuperado la media y ahora la confirmación debería llegar con un apoyo sobre ella. Si una corrección futura respeta la media de 70 sesiones y posteriormente aparecen nuevas subidas, la falsa ruptura anterior perdería buena parte de su importancia.

La vela semanal también resulta positiva y el RSI ha recuperado fortaleza. Se ha roto además una referencia que había funcionado como resistencia durante rebotes anteriores.

Aun así, necesitamos confirmación. Volver rápidamente por debajo convertiría esa ruptura en falsa y deterioraría nuevamente el escenario.

En el mensual, una referencia importante se encuentra alrededor de 29.900 puntos, correspondiente a la apertura de julio. Un cierre mensual por encima permitiría plantear una envolvente alcista y reforzaría claramente la continuidad del movimiento.

SP500

El S&P 500 ha conseguido romper al alza el lateral que arrastraba desde mayo y la vela semanal es claramente positiva.

En diario, además, termina la semana cerca de la banda superior de Bollinger. Esta es una señal favorable porque, mientras el precio permanezca pegado a la banda y esta continúe abriéndose, existe fuerza suficiente para mantener la tendencia.

Las dudas aparecen en dos puntos.

El primero es el RSI, que todavía necesita acercarse o superar claramente la zona de 70 para confirmar que la última subida tiene la misma fortaleza que impulsos anteriores.

El segundo es el volumen. Exceptuando alguna sesión concreta, la participación ha ido disminuyendo durante las últimas subidas. Una ruptura con poco volumen siempre merece algo más de prudencia.

En el semanal existe además una divergencia considerable entre precio y RSI. Si el índice continúa avanzando y el RSI supera 70, esa divergencia perderá importancia. Si, por el contrario, aparecen caídas hacia 7.500 o 7.400 puntos, podría convertirse en una advertencia bastante más relevante.

El gráfico mensual, de momento, continúa mostrando fortaleza, con un RSI cercano a 75.

VIX

El VIX vuelve a ofrecer una lectura compatible con un escenario de calma en los índices estadounidenses.

Durante algunos momentos de la semana surgieron dudas porque el indicador avanzaba al mismo tiempo que el S&P 500, una combinación que no encajaba con una subida sana del mercado. Al final de la semana esa divergencia se corrigió y el VIX volvió a retroceder.

La zona próxima a 15 vuelve a estar en el radar y, mientras el índice de volatilidad continúe debilitándose, aporta margen para que el S&P 500 mantenga los máximos.

Existe, no obstante, una zona de soporte desde la que el VIX ha rebotado anteriormente. Si vuelve a reaccionar desde ahí, la lectura cambiaría: normalmente un repunte sostenido del VIX viene acompañado de correcciones en los índices.

Por ahora, esa reacción no se ha producido.

ORO

El oro ha conseguido una reacción importante después de varias semanas técnicamente delicadas.

La media móvil de 70 sesiones había cruzado a la baja la de 200, una señal negativa de medio plazo. Sin embargo, el precio ha reaccionado y termina la semana nuevamente por encima de ambas medias.

Esto mejora el escenario, pero todavía no lo confirma.

La referencia clave se encuentra alrededor de 4.300 dólares. Una estabilización por encima de esa zona acompañada de un nuevo cruce alcista de la media de 70 sobre la de 200 sesiones permitiría hablar de una recuperación mucho más sólida.

El RSI mensual había alcanzado niveles muy elevados en el impulso anterior, por lo que todavía existe margen para plantear nuevas subidas si llega esa confirmación.

El escenario contrario aparecería si el rebote fracasa y el precio vuelve rápidamente por debajo de las medias. En ese caso estaríamos ante una falsa ruptura y podría aumentar el riesgo de una caída hacia la zona de 3.500 dólares.

Por ahora, el oro ha mejorado, pero conviene esperar.

PETROLEO

El petróleo continúa mostrando mucha volatilidad, pero la referencia técnica principal sigue siendo bastante sencilla: la media móvil de 70 sesiones y la zona de 77 dólares.

Mientras el precio permanezca por encima, el escenario de continuidad alcista continúa teniendo peso.

Una pérdida de ambas referencias permitiría plantear una figura de hombro-cabeza-hombro y abriría la puerta a una corrección más importante. En ese caso podrían aparecer niveles entre 60 y 70 dólares, reduciendo parte de la presión que actualmente genera la energía sobre la inflación.

De momento ese escenario no está confirmado.

El petróleo sigue resistiendo sobre su media de 70 sesiones y, mientras lo haga, no podemos descartar nuevos impulsos al alza. Esta referencia continúa siendo especialmente relevante por las consecuencias que una permanencia prolongada en precios elevados podría tener sobre la inflación y los tipos de interés.

BITCOIN

Bitcoin también ha rebotado durante la semana, aunque su situación técnica es claramente menos favorable que la del oro.

El principal problema es que todavía no ha conseguido recuperar la media móvil de 70 sesiones. Mientras permanezca por debajo, el movimiento sigue encajando dentro del lateral anterior y no podemos hablar de una señal de fortaleza.

Oro y Bitcoin han mostrado cierta relación durante los últimos movimientos y ambos pueden beneficiarse de un entorno en el que la inflación se mantenga controlada sin desaparecer y los tipos no vuelvan a tensionarse con fuerza.

Sin embargo, esa interpretación macroeconómica necesita confirmación en el propio gráfico.

En Bitcoin esa confirmación todavía no existe. Primero debería superar la media de 70 sesiones y empezar a construir una estructura alcista más clara. Hasta entonces, el rebote mejora el corto plazo, pero no cambia el escenario de fondo.

WarrenAI: idea de la semana

La compañía seleccionada por WarrenAI fue Zoetis, dedicada principalmente a medicamentos y vacunas para animales. El negocio combina la exposición a animales de compañía con el segmento ganadero y, según el análisis presentado, tiene algunas características defensivas por la estabilidad del gasto veterinario.

La tesis fundamental se apoya principalmente en que el deterioro de la cotización desde 2022 no habría venido acompañado de un deterioro equivalente del negocio. Los resultados operativos y la generación de caja se habrían mantenido mejor que el precio de la acción, mientras la valoración se ha ido reduciendo.

También aparece como punto favorable la tendencia estructural de crecimiento del gasto relacionado con animales de compañía. Sin embargo, las cifras concretas de valoración, márgenes, rentabilidad y potencial ofrecidas por WarrenAI no se utilizan aquí como datos definitivos al no haber sido confirmadas manualmente.

Desde el punto de vista técnico, la acción lleva varios meses atrapada aproximadamente entre 72 y 82 dólares, en una zona que además coincide con referencias relevantes de largo plazo.

La parte superior es especialmente importante. Una recuperación de la media móvil de 70 sesiones y una ruptura de la zona de 82-83 dólares mejorarían considerablemente el escenario. El Volume Profile muestra poca negociación inmediatamente por encima, por lo que una ruptura podría dejar recorrido hacia la zona de 110-115 dólares.

Por debajo, la referencia más delicada está alrededor de 73,30 dólares, una zona que ya actuó como soporte en 2018. Su pérdida deterioraría claramente el gráfico.

En mensual todavía no aparecen señales suficientes para afirmar que la tendencia bajista iniciada en 2022 haya terminado. La situación es interesante, pero necesita confirmación técnica.

Para repasar cómo interpretar medias móviles, RSI, Bandas de Bollinger, soportes y resistencias dentro de un análisis completo, puedes consultar el Manual de análisis técnico desde cero.

Conclusión semanal

Los índices mantienen un escenario favorable, aunque las últimas subidas todavía necesitan algunas confirmaciones. Europa continúa mostrando fortaleza, el Nasdaq ha recuperado su media de 70 sesiones y el S&P 500 ha conseguido salir de su lateral. Aun así, el volumen reducido y algunas divergencias aconsejan no convertir estas señales en certezas.

La lectura más importante está fuera de los propios índices. La liquidez y las recompras de acciones, dos de los grandes catalizadores del ciclo alcista, todavía no muestran un deterioro claro. La M2 continúa aumentando y las recompras siguen siendo relevantes.

La principal duda para los próximos meses será comprobar si las fuertes inversiones en inteligencia artificial reducen las recompras de las grandes tecnológicas y si la liquidez empieza a estabilizarse o caer.

Mientras eso no suceda, no tenemos una señal estructural que permita dar por terminado el ciclo. Hay elementos que vigilar, pero de momento conviene esperar a que sean los datos y los gráficos los que confirmen un cambio real.

Este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de compra o venta de activos financieros. Antes de tomar cualquier decisión de inversión, valora tu situación personal y consulta con un profesional cualificado.