Los mercados cerraron julio después de una semana especialmente volátil, marcada por fuertes movimientos en los índices y por la decisión de tipos de interés en Estados Unidos. El relato dominante atribuyó buena parte de las caídas previas y de la recuperación posterior a posibles filtraciones sobre una subida de tipos que finalmente no se produjo. Sin embargo, el comportamiento de los bonos no encaja del todo con esa explicación.
Mientras los índices europeos mantienen una estructura relativamente firme, Estados Unidos continúa atrapado en movimientos laterales y con referencias técnicas muy concretas por confirmar. El Nasdaq vuelve a enfrentarse a su media móvil de 70 sesiones, el S&P 500 ha recuperado rápidamente esa misma referencia y el VIX se ha alejado de una zona que había empezado a generar inquietud. A esto se suma un petróleo estabilizado en niveles elevados, un oro técnicamente debilitado y un Bitcoin que todavía no ofrece señales claras de fortaleza.
En el siguiente vídeo puedes ver el análisis completo de los gráficos y la explicación de las principales señales de la semana.
Claves de la semana
- Los bonos no confirman plenamente el relato sobre los tipos: los vencimientos cortos ya se relajaban antes de conocerse la decisión, mientras el bono a 30 años terminó marcando nuevos máximos.
- Europa mantiene una mejor lectura mensual: el IBEX 35 y el DAX cerraron julio con señales más constructivas que los índices estadounidenses.
- El Nasdaq vuelve a una referencia decisiva: la media móvil de 70 sesiones puede confirmar una ruptura bajista o convertir la caída previa en una falsa ruptura.
- El S&P 500 recuperó rápidamente su media de 70 sesiones: ahora debe superar un gap y una zona de máximos crecientes para demostrar que el rebote tiene continuidad.
- Petróleo, oro y Bitcoin siguen sin resolver sus escenarios: el crudo conserva un soporte relevante, el oro confirma un cruce bajista y Bitcoin continúa en lateral.
Lo que más me ha llamado la atención
La principal conclusión de la semana no está en la decisión de tipos en sí, sino en la diferencia entre el relato utilizado para explicar la volatilidad y lo que realmente muestran los bonos.
La explicación más repetida fue que el mercado había reaccionado a rumores o filtraciones sobre una posible subida de tipos. Esa expectativa habría provocado las caídas iniciales y, una vez confirmado que los tipos se mantenían sin cambios, los índices habrían recuperado la calma. El problema es que el bono estadounidense a tres meses, que debería reflejar con mayor rapidez una modificación inesperada de la política monetaria, ya había comenzado a relajarse antes de conocerse la decisión.
En el bono a dos años tampoco se observa un repunte previo suficientemente claro que confirme esa interpretación. Hubo movimiento y cierta corrección posterior, pero la tendencia de fondo no cambió. El bono a 30 años, menos condicionado por una decisión puntual, terminó la semana marcando máximos que no se veían desde 2007.
Esto deja dos hipótesis abiertas. La primera es que el mercado de bonos siga descontando un repunte de la inflación. La segunda es que los vencimientos largos estén incorporando una mayor preocupación por la deuda estadounidense y por la confianza que tendrán los inversores dentro de varias décadas. Ninguna de las dos interpretaciones está confirmada, pero ambas merecen más atención que el ruido generado durante unas pocas sesiones.
Bonos de Estados Unidos
El bono a tres meses registró su repunte principal el 23 de julio, antes de comenzar la semana analizada. Desde el lunes, la rentabilidad ya empezó a relajarse y la corrección era visible antes de la reunión del 29 de julio. No parece, por tanto, que este vencimiento estuviera anticipando una subida inesperada de tipos en los días inmediatamente anteriores. La tendencia ascendente iniciada en mayo, sin embargo, continúa vigente.
El bono a dos años ofrece una conclusión similar. La rentabilidad corrigió después de la decisión, pero tampoco había registrado previamente una aceleración suficientemente fuerte como para justificar todo el movimiento de la renta variable. Lo relevante continúa siendo su estructura de fondo. Si los vencimientos cortos siguen avanzando, el mercado puede estar descontando que la inflación no está completamente controlada o que los tipos tendrán que permanecer elevados durante más tiempo.
La señal más llamativa llega del bono a 30 años. Después de la volatilidad del día de la reunión, la rentabilidad volvió a estabilizarse y acabó marcando nuevos máximos, en niveles que no se veían desde 2007. Este tramo de la curva puede estar reflejando inflación a largo plazo, pero también dudas sobre el coste y la sostenibilidad de la deuda. Por ahora no hay una respuesta definitiva, aunque el gráfico sí muestra que la presión continúa.
IBEX 35
El IBEX 35 vivió una semana de fuertes oscilaciones. Comenzó con avances, corrigió con intensidad durante el martes y el miércoles y volvió a reaccionar el jueves con una envolvente alcista. El viernes llegó incluso a superar los máximos anteriores, pero terminó mostrando cierta debilidad al cierre.
La lectura diaria no confirma todavía una ruptura clara del lateral. Tampoco aparecen señales que anticipen una caída importante de forma inmediata. El índice sigue moviéndose cerca de máximos y puede necesitar algunas sesiones más antes de definir la siguiente dirección.
El gráfico semanal deja una vela positiva, aunque sin un cuerpo suficientemente amplio como para hablar de un impulso contundente. La mejor señal aparece en el mensual: julio terminó con una vela verde y un cierre próximo a máximos. El volumen fue algo inferior al del mes anterior, pero el cierre mensual mantiene abierto el escenario de continuidad alcista.
DAX
El DAX continúa atrapado en el movimiento lateral que ha dominado buena parte de 2026. Durante la semana intentó superar la parte alta, pero no consiguió cerrar por encima de los máximos de comienzos de julio. La vela del viernes refleja que todavía no existe fuerza suficiente para confirmar la ruptura.
En la subida del lunes quedó un gap cerca de la zona que anteriormente actuaba como techo. Si el índice pierde impulso, no debería descartarse una corrección hacia ese hueco y hacia la media móvil de 70 sesiones. Un nuevo apoyo sobre la media permitiría plantear otro intento de ruptura más adelante.
La vela semanal vuelve a reflejar indecisión, con un cuerpo pequeño y mechas en ambos extremos. El gráfico mensual mejora la lectura porque el DAX ha marcado nuevos máximos crecientes. La siguiente referencia aparece en torno a 26.360 puntos, cerca de la banda superior de Bollinger mensual.
Si alcanza esa zona y es rechazado, el lateral podría prolongarse. Si consigue cerrar durante los próximos meses cerca de la banda superior y el RSI supera la zona de 70, la tendencia mostraría una fortaleza más clara. Por ahora existe una divergencia entre precio y RSI que conviene vigilar, pero todavía necesita confirmación.
DJI
El Dow Jones también registró una fuerte caída durante la sesión del miércoles, aunque el movimiento no cambió la estructura general. Continúa dentro del lateral correctivo iniciado a comienzos de julio y sigue respetando la base del canal alcista que se desarrolla desde abril del año anterior.
En el gráfico diario no aparece una señal clara de fortaleza ni una ruptura que confirme debilidad. La vela semanal mantiene esa indecisión, aunque el cierre por encima de la media móvil de seis sesiones evita, de momento, dar continuidad a las caídas anteriores. Un nuevo cierre por debajo de esa media sí aumentaría la presión.
El gráfico mensual conserva la mejor lectura. El índice ha cerrado julio en nuevos máximos mensuales y el RSI permanece por encima de 70. Eso indica que el último impulso todavía mantiene fuerza.
El cierre no quedó tan cerca de la banda superior de Bollinger como en el mes anterior, pero tampoco hubo un rechazo suficientemente claro como para anticipar un giro. De momento, la tendencia de largo plazo sigue intacta.
NASDAQ
El Nasdaq se encuentra ante una de las referencias más importantes de todo el mercado. La semana anterior perdió la media móvil de 70 sesiones, una señal que ya había anticipado correcciones relevantes entre febrero y marzo de 2026 y también durante 2025.
Durante la segunda mitad de esta semana se produjo una recuperación y el índice volvió justamente hasta esa media. A partir de aquí pueden desarrollarse dos escenarios muy distintos.
Si la media de 70 sesiones actúa como resistencia, el Nasdaq vuelve a corregir y pierde el mínimo del miércoles, la ruptura anterior quedaría confirmada. En ese caso aumentaría claramente la probabilidad de una corrección más profunda.
Si consigue superar la media y mantenerse por encima, la caída de las últimas semanas podría interpretarse como una falsa ruptura por la parte baja del lateral. Este tipo de movimiento suele ser una señal favorable y puede terminar provocando una ruptura por el lado contrario.
La vela semanal cerró por encima de la anterior y dejó una mecha inferior muy larga. Puede encajar con un agotamiento de la caída, pero la confirmación debe llegar en el gráfico diario. El cierre mensual por encima de la media de seis sesiones evita, por ahora, una señal más negativa.
SP500
El S&P 500 llegó a perder la media móvil de 70 sesiones durante la sesión del miércoles, pero consiguió recuperarla con rapidez el jueves. Esta reacción era necesaria porque una permanencia prolongada por debajo habría abierto la puerta a una corrección más importante.
Ahora el índice se enfrenta a una nueva dificultad. El rebote del viernes alcanzó el gap dejado entre las sesiones del 22 y el 23 de julio. Superar y consolidarse por encima de esa zona sería una señal positiva.
La siguiente referencia se encuentra alrededor de 7.570 puntos, cerca del techo alcanzado durante la primera semana de julio. Una ruptura de esa zona permitiría volver a marcar máximos crecientes y reforzaría el escenario de continuidad.
Por el contrario, si el precio se frena en el gap y vuelve a corregir, el movimiento de esta semana podría haber sido únicamente un rebote desde soporte. En ese caso seguiría abierta la posibilidad de una caída posterior más fuerte.
La vela semanal resulta favorable dentro del lateral, con una mecha inferior extensa y cierre cerca de los máximos. Sin embargo, el gráfico mensual continúa mostrando indecisión y Estados Unidos todavía no ofrece una ruptura comparable a la europea.
VIX
El VIX había llegado a una zona delicada al aproximarse a sus medias móviles relevantes. La señal positiva para la renta variable es que terminó la semana por debajo de la media de 70 sesiones y comenzó a alejarse de ella.
Esta reacción reduce, de momento, el riesgo de que se consolide un aumento sostenido de la volatilidad. Mientras se mantenga por debajo y continúe alejándose de la zona de 18, los índices estadounidenses tendrán más margen para regresar a máximos.
Si el VIX vuelve a recuperar rápidamente sus medias, la presión regresaría y reforzaría un posible rechazo del Nasdaq y del S&P 500. Por ahora aporta algo de tranquilidad, pero no resuelve el lateral de los índices.
ORO
El oro continúa dentro de un lateral situado aproximadamente entre 4.000 y 4.100 dólares. El precio no consigue alejarse de esta zona y, durante la semana, se confirmó una señal técnica negativa.
La media móvil de 70 sesiones ha cruzado a la baja la media de 200. Si este cruce no se revierte con rapidez, la lectura de medio y largo plazo seguirá deteriorándose.
El soporte principal se encuentra alrededor de 3.980-4.000 dólares. Una pérdida clara de esa zona daría continuidad a las caídas y confirmaría que el lateral actual no ha sido suficiente para reconstruir la tendencia.
Por ahora, el oro no ofrece una señal de recuperación. Para mejorar su escenario debería defender el soporte, revertir el cruce de medias y empezar a marcar máximos crecientes. Mientras no suceda, conviene mantener una lectura prudente.
PETROLEO
El petróleo ha seguido el escenario planteado tras cerrar el gap de mayo. Después del fuerte repunte llegó una corrección y la media móvil de 70 sesiones actuó como soporte durante la sesión del martes.
La cotización volvió a rebotar desde esa referencia, aunque todavía no se ha alejado con claridad. Por tanto, la media sigue siendo el nivel técnico que debe vigilarse para determinar si el impulso alcista conserva fuerza.
El principal riesgo económico no sería una subida puntual, sino que el petróleo se estabilizase durante agosto entre 80 y 100 dólares. Permanecer durante varias semanas en precios elevados aumentaría la posibilidad de que la presión se trasladase a la inflación.
El escenario se aliviaría si el precio pierde la media de 70 sesiones y desarrolla una corrección más profunda. Mientras esa ruptura no se produzca, el petróleo continuará siendo una de las piezas que mejor encajan con la señal de advertencia que mantiene el mercado de bonos.
BITCOIN
Bitcoin volvió a tocar la media móvil de 70 sesiones y corrigió desde ella. Este comportamiento confirma que la media continúa actuando como resistencia y que el activo todavía no ha recuperado una estructura de fortaleza.
El movimiento lateral puede prolongarse, pero existe una referencia concreta en torno a 61.000 dólares. Si se pierde, aumentaría la probabilidad de regresar a los mínimos de julio.
Si esa zona actúa como soporte y aparece un nuevo rebote, podría empezar a plantearse la formación de una figura de hombro-cabeza-hombro invertido. Sería únicamente una hipótesis inicial, no una señal confirmada.
Para mejorar su escenario, Bitcoin tendría que defender los 61.000 dólares, recuperar la media de 70 sesiones y superar las resistencias del lateral. Por ahora no ha cumplido esas condiciones.
WarrenAI: idea de la semana
La empresa seleccionada por WarrenAI fue Nike. La lectura fundamental presentada parte de la idea de que el mercado podría estar tratando como un deterioro estructural lo que todavía puede ser una fase cíclica de ajuste.
Entre los puntos favorables destacan la fortaleza de la marca, unos márgenes brutos todavía relevantes y una liquidez suficiente para afrontar las obligaciones de corto plazo. Parte de la debilidad actual de los beneficios podría estar relacionada con la reestructuración, la liquidación de inventario y otras presiones transitorias.
La tesis depende de que la nueva dirección consiga ordenar el inventario, recuperar los canales de distribución y estabilizar las ventas. El riesgo principal está en que esa recuperación tarde más de lo previsto o que la pérdida de cuota frente a competidores, especialmente en China, tenga un carácter más permanente. Las presiones arancelarias y las sucesivas revisiones a la baja de estimaciones también obligan a mantener prudencia.
Desde el punto de vista técnico, Nike permanece dentro de un lateral cerca de 40 dólares. La media móvil de 70 sesiones ha entrado en ese rango y ya ha actuado como resistencia. La zona aproximada de 41 dólares funciona como soporte, mientras el techo se sitúa alrededor de 46,5 dólares.
Una pérdida del soporte abriría la puerta a una caída hacia 35-36 dólares. Si supera la media de 70 sesiones y rompe el techo del lateral, el siguiente objetivo técnico estaría en el gap cercano a 51 dólares, donde también podría aproximarse la media de 200 sesiones.
Aun así, el gráfico mensual no muestra todavía una señal clara de cambio estructural. Puede producirse un rebote importante sin que eso implique el final de la tendencia bajista de largo plazo.
Para profundizar en conceptos como medias móviles, soportes, resistencias y falsas rupturas, puedes consultar el Manual de análisis técnico desde cero.
Conclusión semanal
El cierre de julio ha evitado las señales negativas que parecían posibles durante la sesión del miércoles. Europa mantiene una mejor estructura mensual, con el IBEX 35 y el DAX cerca de máximos. Estados Unidos continúa dentro de un lateral: el Dow Jones conserva fortaleza de largo plazo, el S&P 500 ha recuperado su media de 70 sesiones y el Nasdaq necesita confirmar si también puede volver a situarse por encima.
La señal más relevante sigue estando en los bonos. Su comportamiento no encaja completamente con el relato utilizado para explicar la volatilidad de la semana. Los vencimientos cortos mantienen una tendencia ascendente y el bono a 30 años ha marcado nuevos máximos, dejando abiertas dudas sobre inflación, deuda y confianza a largo plazo.
La próxima confirmación llegará del Nasdaq, del gap del S&P 500 y del comportamiento del VIX. Mientras esas referencias no se resuelvan, el escenario más prudente continúa siendo un mercado lateral, volátil y con riesgos que todavía no han desaparecido.

